Para un momento

Soy tartamudo ¿y qué?

tartamudearLa tartamudez es la alteración de la fluidez y la organización temporal normales del habla (adecuadas para la edad del sujeto). Existen muchos mitos sobre la persona tartamuda: que no son tan inteligentes como el resto, que el tartamudeo es producto del estrés y los nervios o que respirar profundamente ayudaría a su curación. La realidad es que no se ha encontrado relación entre inteligencia y tartamudez: los tartamudos tienen las mismas características de personalidad e inteligencia que aquellas personas que no tartamudean.

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta son las expectativas que el tartamudo tiene sobre el fracaso de su habla y la situación en la que se encuentre, que van a agravar más las dificultades en la fluidez. ¿Es el estrés la causa del tartamudeo? ¿Quién no se ha puesto nervioso al tener que hablar delante de un grupo de personas?

El tartamudo tiene un patrón del habla diferente. Pero igual que no todos hablamos igual, los tartamudos tampoco. No se trata únicamente de repetir la primera silaba de una palabra como hacen las parodias televisivas o nosotros mismos cuando imitamos a un tartamudo. El tartamudeo es un trastorno del habla complejo que influye en los ámbitos laborales, sociales, académicos y emocionales de la persona y por ello, debemos enfocarlo desde un punto de vista comprensivo siendo nosotros los que intentemos que la conversación sea lo más fluida y entendedora posible.

La Fundación Americana de la Tartamudez indica que el 5% de los niños atraviesa un período de tartamudez de seis meses o más de duración y que 3 de cada 4 niños que empiezan a tartamudear recuperan la fluidez antes de llegar a la adolescencia. En España el porcentaje es similar: el 2% de los adultos y el 5% de los niños españoles tartamudean, siendo unas 800.000 personas en España aproximadamente.

¿Cómo sé que mi hijo es tartamudo?
Un niño que tartamudea cuando está aprendiendo a hablar no es un problema y si lo cree así ¿de quién es el problema? ¿Quién lo pasa mal realmente? Aparentemente el niño no porque es él el que está aprendiendo a hablar y a comunicarse con los adultos.

De todos modos, los padres suelen notar el problema al oír hablar y expresar a sus hijos. A veces es el médico de cabecera quien descubre el tartamudeo en sus visitas. El diagnóstico de la tartamudez normalmente es provisional y se basa en la observación directa del niño y en la información que proporcionen los padres respecto a cómo éste se expresa en diferentes situaciones.

El cuadro siguiente ayuda a distinguir entre la disfluencia normal (desarrollo normal de las primeras señales de tartamudez), el tartamudeo leve y el tartamudeo grave, con el fin que podamos derivar el caso a un profesional cuando sea necesario.

DISFLUENCIA NORMAL
Edad de inicio: 1 ½ a 7 años

TARTAMUDEZ LEVE
Edad de inicio: 1 ½ a 7 años

TARTAMUDEZ GRAVE
Edad de inicio: 1 ½ a 7 años

Conducta verbal que se oye u observa: Repeticiones de sonidos, sílabas o palabras esporádicas (no más de una vez cada 10 oraciones) y breves (de 1/2 segundo o menos de duración).Ej.: Di-di-dime. Repeticiones de sonidos, sílabas o palabras frecuentes y largas. Prolongaciones de sonidos de vez en cuando.Ej.: Di-di-di-dime. Repeticiones de sonidos, sílabas o palabras muy frecuentes y a veces muy largas (de un segundo o más). Prolongaciones de sonidos y bloqueos frecuentes.
Otras conductas que se oyen u observan: Uso ocasional de pausas, vacilaciones, palabras de relleno como “eh” o “mm”, frases incompletas y reformulación de frases. Las repeticiones y prolongaciones comienzan a estar acompañadas de cierre de ojos, parpadeo, miradas al costado y un poco de tensión muscular en los labios o alrededor de la boca. Las repeticiones se hacen más frecuentes y evidentes. Posible agudización (elevación de tono) de la voz durante el tartamudeo. Uso de sonidos o palabras adicionales al comenzar a hablar.
Cuando las dificultades se hacen más evidentes: Suelen aparecer y desaparecer cuando el niño está cansado, excitado, hablando de temas nuevos o complejos, en preguntas o hablando con alguien que no le presta atención. Suelen aparecer y desaparecer en situaciones similares, pero en general, están presentes más de lo que están ausentes. Suelen estar presentes en la mayoría de las situaciones. Son mucho más constantes y fluctúan mucho menos.
Reacción del niño: Ninguna reacción aparente. Algunos se muestran poco preocupados; otros sienten frustración y vergüenza. Casi todos sienten vergüenza y algunos tienen miedo de hablar.
¿Enviar a un terapeuta? No es necesario. Enviar sólo si nos preocupa moderada o extremadamente. Enviar si las dificultades persisten de seis a ocho semanas o si la preocupación es extrema. Enviar inmediatamente.

¿Dónde puedo encontrar más información?
En español encontramos algunas webs de referencia como:

Encontrarás información, consejos y direcciones de diversas asociaciones y contactos de grupos de apoyo que nos pueden ayudar en caso que lo necesitemos.


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