Pártete de risa

Mentir en bullying

por Silvia Valero Loro

adolescente agresivoEl cuestionario sobre Acoso y Violencia Escolar, AVE, es una herramienta utilizada para prevenir, diagnosticar y tratar el acoso escolar y los daños psicológicos más frecuentes asociados a éste. Es un test de 94 ítems que permite evaluar a alumnos entre 2º de Educación Primaria y 2º de Bachillerato en aspectos propios del bullying. Las cuatro dimensiones principales son el hostigamiento (desprecios o faltas de respeto), intimidación, exclusión social y agresiones. También evalúa síntomas clínicos como ansiedad, baja autoestima, autoimagen negativa, etc.


Actualmente este test y otros se administran en centros de enseñanza, en asociaciones e instituciones públicas para identificar casos de acoso escolar, porque es útil para este fin. Es eficaz. ¿Pero qué pasa cuando hay interés de por medio? ¿Qué pasa con esos niños que pretenden simular ser víctimas o agresores (aunque sobretodo víctimas) para conseguir un objetivo oculto por ejemplo, echar del colegio a otro compañero por venganza o algo tan simple como saltarse clases? Efectivamente, estos tests tienen escalas de validez para controlar a los supuestos mentirosos pero las nuevas generaciones crecen sabiendo el tipo de respuestas que deben dar si quieren uno u otro resultado.

Este tipo de casos son más habituales de lo que parece. No sería descarado decir que hay una crueldad latente en nuestros adolescentes. Una perversidad que se va alimentando de la permisividad del adulto, del aprendizaje de la conducta del otro y las consecuencias que éste recibe, lo que se llama aprendizaje vicario.

La pregunta sería cuál debe ser la consecuencia para estos chicos y chicas que se aprovechan de cuestionarios como éste para responder a los ítems de modo que el resultado sea el deseado para él y de gratificación para el evaluador. Además los chicos pueden aprender cómo actuar en la entrevista para que los datos obtenidos en el test corroboren su versión. Con esto el sistema sigue su camino. ¿Cuántos casos conocemos sobre personas que han conseguido la baja laboral poniéndose un poco triste delante del médico y diciéndole no tener ganas de nada?

Por suerte, cada vez más los profesionales están más preparados para detectar la simulación en casos laborales y empiezan a aparecer investigaciones sobre simulación en violencia de género. ¿Para cuándo sobre simulación en bullying?


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