Os hacemos eco de esta noticia publicada en neurologia.com muy interesante para explicar el efecto rebote de la de dietas restrictivas. Al parecer, según los resultados de la investigación el consumo intermitente de alimentos altamente calóricos, podría provocar una adicción a estos mismos.
El acceso intermitente a alimentos ricos en grasa y azúcar induce cambios en el cerebro que son comparables a los observados en la dependencia a drogas. Los resultados aparecen en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences USA.
Un grupo de ratas tuvieron acceso limitado a su comida habitual durante cinco días, seguidos de dos días de una mezcla especial rica en azúcar y con sabor a chocolate. Se repitió el ciclo durante siete semanas y compararon la ingesta de comida y el comportamiento de las ratas con el de un grupo de control que había tenido acceso sólo a la comida habitual.El grupo control comió aproximadamente la misma cantidad de comida cada día, mientras que las ratas del grupo experimental comían más cuando llegaba el día de la mezcla especial. A la quinta semana, las ratas experimentales estaban comiendo un 20% más cuando tenían acceso a la mezcla especial que el grupo de control. Conforme el estudio progresaba, el efecto se potenció y, además. las ratas que pasaban por la privación de la mezcla especial mostraban un aumento de ansiedad, que desapareció cuando volvieron a comer la mezcla especial. Cuando los investigadores suministraron a las ratas una sustancia que bloquea los receptores de la hormona liberadora de corticotropina (CRF), el animal comía menos mezcla especial y más comida habitual y además mostraban una reducción de la ansiedad.
Enlaces:
- Encuentra la notícia en neurologia.com.
- Encuentra el artículo original en PNAS.


