Un gran porcentaje de las separaciones y divorcios se producen en verano. ¿La causa? La convivencia. Ver a la pareja durante un periodo relativamente corto durante el año es fácilmente asequible pues nuestra vida es una rutina, la convivencia así es corta y hay menos probabilidades de discusiones. Pero cuando el convivir se alarga, cuando compartes más allá del desayuno o la cena, los problemas sumergen y los divorcios crecen.
Lo mejor es hablar de ello e intentar negociar con nuestra pareja lo que le conviene a cada uno, lo que se espera del otro, etc. Pero en ocasiones no hay más solución que la separación. Las rupturas no son bienvenidas pero puede que sean inevitables. En la web www.enfemenino.com nos dan unos consejos para superar una ruptura: cómo reaccionar lo mejor posible frente a una separación.
Si es tu pareja quien te deja…
Muy a menudo, el que se ve abandonado vive mal la situación. Y con razón: además de la pérdida de la persona querida, la separación conlleva una pérdida de la autoestima y una cierta fragilidad.
- Supera la crisis: lo más urgente es asegurar tus adquisiciones, materiales y relacionales. La reflexión de fondo debe venir más tarde. El dolor y la pena son naturales, así que no sirve de nada hacer como si todo fuera bien. ¡Si las lágrimas suben, déjelas caer! Y, sobre todo, acepta el apoyo de tu familia y de tus amigos.
- ¡Deja de darle vueltas!: independientemente de lo que haya podido pasar, para de pedirle excusas a tu ex, deja de odiarle y para de rememorar vuestros buenos momentos.
- Cambia tus ideas: es inútil encerrarse en uno mismo. Acepta salir con tus amigos/as y multiplica las actividades que hagas (deporte, arte, cultura, restaurantes, cine…) con el fin de reaprender a unir lazos con desconocidos y a aumentar tu círculo de relaciones. Y, si tu trabajo te apasiona, ¡entrégate a fondo! Sentirás una satisfacción inmediata y recobrarás la confianza en ti mismo más rápido.
- ¿Cómo actuar frente a tu expareja? Puedes volver a verlo. Pero si ves que eso no hace más que reavivar la llama, que sientes nostalgia o incluso que no te ves capaz de guardas las distancias, ¡olvídalo! Hay un gran riesgo de que se cree una amistad amorosa. Entonces, reinará la ambigüedad, lo que te impedirá empezar cualquier relación con otra persona. Y si el corazón te lo dice, no dudes en quedar con compañeros nuevos, aunque sean historias de corta duración. Si la cosa no acaba en una relación seria, por lo menos te servirá para reconciliarte con tu seducción.
- Recurre a una ayuda terapéutica si es necesario: si sientes que poco a poco vas cayendo en la depresión, mejor consulta a un psicólogo. Así, podrás ser escuchada por una persona neutra y acostumbrada a ayudar a personas que viven un mal trago.
Si eres tú quien deja a tu pareja…
Has tomado la decisión y has informado a tu pareja. Primero te sientes una persona aliviada y orgullosa de tu coraje, pero a menudo te sobrevienen incertidumbres…
- ¡No te culpabilices!: a veces, la determinación da paso a las dudas, a una necesidad natural de retractación e incluso a un fuerte sentimiento de culpabilidad. Puede que te sientas culpable por acabar una historia que posiblemente habría funcionado si te hubieras esforzado y si hubieras olvidado ciertos “detalles”… ¡No! Has pensado detenidamente esta decisión, viene de lo más profundo de tu ser, como una liberación. Confírmate que es una buena decisión. Y, sobre todo, si tienes hijos, piensa que es preferible tener padres separados que padres que no paran de pelearse o de ignorarse.
- Tómate tu tiempo: excepto si ya has encontrado a alguien, no te lances a cuerpo perdido en una historia nueva o, al menos, ten cuidado y no vayas demasiado rápido. Muy a menudo, el hombre que sucede a tu amor se considera una relación de “transición”…
- Debes saber cuestionarte: ¿por qué ya no te convenía? ¿Por qué ha podido instalarse entre vosotros tal desavenencia? Es esencial que puedas responder a estas preguntas. En primer lugar, para no volver a cometer los mismos errores y, en segundo, para saber lo que realmente esperas de la vida, de un hombre y de una relación amorosa


