por Azucena Arévalo Navas
“Conflictología. Curso de resolución de conflictos” es una de las varias obras de Eduard Vinyamata, publicada por la editorial Ariel. Pero, ¿qué es exactamente la conflictología? Es una ciencia abierta y orientada al conocimiento de los conflictos, sus posibles causas y modos de facilitar su solución pacífica y no violenta. No actúa analizando los casos ni valorándolos ni tampoco trata de negar, evitar, ignorar o destruir el conflicto, la finalidad es comprenderlo.
John Burton, uno de sus fundadores, propone catalogarla como una “a-disciplina”, ya que no se limita a un enfoque científico único. Es decir, es multidisciplinaria, una ciencia integral ya que se nutre de diferentes disciplinas (por ejemplo, la filosofía, la psicología, la sociología la pedagogía, la política…) para poder llegar a comprender y gestionar los conflictos y conseguir una visión más amplia de las circunstancias que afectan a éstos.
Como comenta Vinyamata, se hallan en la naturaleza, son inherentes a todo ser vivo, incluyendo al ser humano. Están presentes en todas las manifestaciones de la vida y en relación directa con el esfuerzo por vivir. Son un fenómeno universal con muchas expresiones y el primero que tendremos que afrontar será con… ¡nosotros mismos! A partir de aquí y hasta el fin de nuestros días seremos protagonistas de conflictos constantes con nuestros padres, hermanos, familiares, parientes, amigos, vecinos, compañeros de clase, compañeros de trabajo… Cuando aparecen conflictos nos está indicando que alguna cosa está sucediendo y que como máximo podremos aplazar pero no impedir. Por ello, es importante entender que el conflicto no destruye sino construye; es oportunidad para mejorar, avanzar y sacar provecho. Entonces, ¿verdad que es más beneficioso verlo desde esta perspectiva?
Dentro de los objetivos de la conflictología está la observación, no analizar, facilitar que las partes implicadas en el conflicto encuentren por ellas mismas métodos y fórmulas para resolverlo, no pretender ningún tipo de solución externa… Con lo cual defiende no resolver conflictos ni gestionarlos, sino que lo más importante es transformarlos.
Los métodos de intervención no están justificados por los fines que se persiguen, sino que los fines perseguidos son el resultado de los medios empleados. Son siempre métodos pacíficos, no violentos, respetuosos con la dignidad humana y el fin que se persigue es el de procurar y facilitar la justicia social de forma práctica.
Tal y como explica Eduard Vinyamata se persigue resolver o eliminar el conflicto, o al menos, acercarse a la solución de una forma no violenta, mediante la razón y buscando el beneficio para todas las partes implicadas mediante vías alternativas las cuales no son contempladas por otras disciplinas.
Vinyamata cataloga el conflicto como finalizado cuando se da una de estas situaciones:
- El objeto de conflicto ha desaparecido.
- Una de las partes ha resultado vencedora y la otra derrotada.
- Se ha llegado a un compromiso entre las partes, a un acuerdo.
- Existe una conciliación, reconciliación.
- Incapacidad absoluta de superación del conflicto.
Os animamos a leer este interesante manual con el cual se puede profundizar acerca de la resolución de conflictos. ¡Buena lectura!