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Desarrollo personal

El poder del perdón

por Azucena Arévalo Navas

¿Os habéis planteado alguna vez lo poderoso y beneficioso que puede ser perdonar? A través de un caso histórico os queremos desvelar esta duda. El 8 de junio de 1972, un avión de Vietnam del Sur bombardeó con un combustible la aldea de nuestra protagonista: Kim Phuc. Tan sólo tenía 9 años y se echó a correr por la carretera con la ropa ardiendo gritando de miedo y dolor. En ese momento, el fotógrafo Nic Ut registró la famosa imagen. Más tarde la llevó al hospital y le salvó la vida.

El horror de la guerra quedó captado en esta fotografía que fue la imagen de la guerra de Vietnam y su difusión cambió la forma en la que el mundo contempló el conflicto.

Se puede decir que Kim Phuc no sólo recorrió agonizando aquella carretera el fatídico 8 de junio sino también un camino: aquel que, lleno de obstáculos, años más tarde la llevaría hasta el perdón y la reconciliación con sus agresores. Fue un trayecto largo y difícil, que no todo el mundo consigue recorrer…pero vale la pena. Se sufre mucho, se “conocen” las emociones menos agradables como la rabia u odio y se trabajan. Las heridas (físicas y/o psicológicas) son compañeras de viaje pero gracias también a ellas será posible conseguir llegar a la paz interior. ¿Te apetecería alcanzarla? Como afirma la protagonista: “el perdón es más poderoso que cualquier arma del mundo”. Por ello, ¿no vale la pena entonces perdonar?

El perdón es un ejercicio terapéutico que la persona hace consigo misma: saca el rencor y la rabia de dentro que tiene consecuencias negativas en la persona, un cambio interior. La reconciliación, en cambio, es el camino hacia el ofensor. Puede concederse el perdón y no obligatoriamente la reconciliación, pero ésta nunca puede ocurrir si antes no se ha ofrecido el perdón. Por ello, el perdón es condición indispensable para la reconciliación y es la puerta a la misma. Este es el paso que dio Kim Phuc después de un largo recorrido: regalar a sus ofensores su perdón para así darse la reconciliación.

Cuando la víctima regala el perdón a su ofensor, ella también lo recibe. Y ¿porqué? Pues porque el perdón nos libera de ataduras que nos amargan, deja de lado los pensamientos negativos que causaron dolor o enfado. La falta de perdón ata a las víctimas desde el resentimiento y las tiene encadenadas. Para el psicólogo norteamericano Robert Enright, “el perdón es la respuesta moral de una persona a la injusticia que otra ha cometido contra ella”.

Nuestra heroína nunca hizo uso de la venganza ni lo pretendió, sólo se cuestionó porque le sucedió a ella. Afirmó que si un día se encontrase cara a cara con el piloto que lanzó la bomba le diría: “Ya que no se puede cambiar la historia, tratemos de hacer cuanto podamos por promover la paz”. ¡Y sucedió! Llegó ese día en el cual tuvo la ocasión de reencontrarse con el autor de los bombardeos, John Plummer. De manera simbólica y sincera a ese perdón y reconciliación fue el abrazo que le dio. Una imagen vale más que mil palabras y ese abrazo, efectivamente, vale mucho más que esas mil. Fue un abrazo sincero, símbolo del perdón y de la reconciliación de ambas partes. Si el piloto no estuviera arrepentido, no hubiera reconocido el mal que se hizo a Kim Phuc y no fuera consciente del sufrimiento físico y psicológico que ha tenido que soportar, no se hubiera producido.

La reconciliación debe darse fundamentalmente entre el agresor y la víctima e implica que las mismas se respetan mutuamente, se reúnan de nuevo, como lo hizo Kim Phuc y John Plummer. Tuvieron que pasar muchos años, pero se reencontraron. En este caso el perdón fue la respuesta moral de Kim Phuc a la agresión injusta que los pilotos cometieron contra ella. De esta manera, John Plummer consiguió liberarse de su carga por parte de Kim y a la vez ella, por fin pudo llegar a un estado de calma, alivio y paz, que le costó años de sufrimiento y trabajo emocional. Él afirmó: “Es como un mundo entero que es quitado de mis hombros”.

Dentro de cada uno de nosotros está la oportunidad de optar y sembrar el perdón y la reconciliación. ¡Aprovechemos esta oportunidad! Perdonar es un proceso complicado y que depende de nosotros mismos si somos las víctimas. Las personas que han sido heridas y no perdonan a menudo continúan sufriendo estrés y heridas emocionales ya que se aferran al pasado y a la angustia. Para Kim fue así: se dio cuenta que no podía seguir sufriendo toda la vida y que era necesario para su bienestar. Es cuestión de ir elaborando y trabajando esas emociones. ¡Por supuesto que es difícil y hace falta mucho tiempo para recorrer todo este camino! Pero no es imposible y además es reconfortante. Como muy sabiamente afirmó Henri Lacordaire: “¿Quieres ser feliz un instante? Véngate. ¿Quieres ser feliz toda la vida? Perdona”.

Nos gustaría compartir una sabia afirmación que hizo nuestra heroína: “Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz”. Por esto y mucho más, os animamos a que hagáis uso del perdón.

Más información sobre Kim Phuc en www.kimfoundation.com



La psicología del regalo

¿Por qué de repente nos volvemos generosos durante las festividades navideñas?

¿Por qué a menudo el valor simbólico de los regalos está por encima de su valor económico?

¿Por qué de forma anónima ofrecemos cosas a desconocidos?

Un profesor de la Universidad de Montreal explica la necesidad de entregar y recibir regalos.

La respuesta más común a esas tres preguntas es: porque corresponder de un modo u otro a los regalos, en la medida de las posibilidades de cada persona, es una norma social. Marcel Fournier, profesor de sociología en la Universidad de Montreal, explicar esta conducta:

Los humanos somos seres sociales, y ninguna sociedad puede sobrevivir sin mecanismos de solidaridad y reciprocidad. Dar se convierte en una obligación.

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Afrontar los conflictos familiares en Navidad

por Silvia Eva Agosto

La Navidad, una de las fiestas más importantes de la tradición occidental, ha calado de forma profunda, hasta tal punto que la celebran creyentes y no creyentes como un día relacionado con unión familiar, alegría y reencuentro. Pero hay otras “navidades” que tienen una cara menos solidaria y fraterna, y que experimentan miles de personas para quienes el 24 de diciembre dista de ser un día de felicidad y armonía. Por el contrario, la soledad, los problemas familiares, las envidias, los celos y otros sentimientos negativos provocan que la venta de antidepresivos aumente hasta un 40% en estas fechas.

Desde el Teléfono de la Esperanza, organización no gubernamental (ONG) que proporciona de manera gratuita un servicio de ayuda de urgencia telefónica o personal, conocen muy de cerca el rostro triste, nostálgico y angustioso de la Navidad. Según explican desde esta ONG, “en nuestra sociedad, la Navidad se relaciona con luces, diversión y alegría, pero mucha gente se entristece en estas fechas porque no tiene motivos para estar contento.

En estos días, se recuerdan las pérdidas familiares, por lo que llaman progenitores cuyos hijos no están, personas que se han divorciado o inmigrantes que han dejado a su familia en otro país. “Son las llamadas más duras que se reciben a lo largo del año”, aseguran.

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Memoria: vivencias en la tercera edad

por Marta Turroja Serra

La conservación de la memoria es uno de los aspectos que más preocupa cuando nos vamos haciendo mayores. Utilizamos la memoria constantemente, siendo un elemento imprescindible para la propia autonomía. Así bien, es razonable, que con los primeros síntomas de pérdida de memoria que aparecen con los años, nos preocupemos por mantenerla el máximo tiempo posible.

Imaginemos por unos segundos, que despertamos una mañana cualquiera desprendidos por completo de nuestra memoria.

¡Que situación tan angustiante!
Sería como volver a nacer. Ignorando lo que nos rodea, todo resultaría nuevo, sin saber para que funciona cada uno de los objetos que se encuentran en la habitación, habiendo perdido el leguaje, incapaces de encontrar las palabras para expresar nuestros pensamientos, desconociendo el día en el que vivimos, sin reconocer cualquier persona que se nos pusiera delante ya fuera familiar o amigo, incapaces de recordar nuestra historia, tan siquiera nuestro nombre. ¡Que vacío tan grande!

Podemos definir la memoria como la capacidad de archivar y recuperar información. Aunque probablemente en lo primero que pensamos cuando nos referimos a la memoria es en los recuerdos; en realidad, el archivo memorístico es mucho más amplio. Almacenamos información de todo tipo; conocimientos que hemos ido adquiriendo, procesamientos sobre cómo desarrollar una tarea determinada, sensaciones y sentimientos, aspectos relacionados con el futuro (cosas pendientes de realizar), múltiples elementos del lenguaje…

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Efectos del humor en el envejecimiento (2a parte)

por Jose Ramon Diaz Martinez

Mi experiencia

Trabajo con mayores desde hace varios años, y a lo largo de todo este tiempo he aprendido que estas personas poseen muchas ganas de participar en cursos y talleres. Son personas con problemas comunes: la soledad, la falta de comunicación, el deseo de relacionarse. Y uno de los pocos lugares que cuentan para poder hacerlo es en los centros de mayores y en asociaciones.

Su nivel de desinhibición es muy grande y cuando están en grupo, dan lo más importante de ellas: la alegría, la imaginación, los recuerdos y las ganas de jugar.

Busco la manera de llegar a ellos a través del juego, del movimiento, de la dramatización, del conocimiento y del sentido del humor. Les animo a que vivan el ahora, que se ocupen del presente, que disfruten, que consigan jugando y riendo liberarse de actitudes mentales negativas.

Haciendo una valoración sobre el trabajo realizado en nuestros cursos y sobre el estado emocional de las personas que asisten a ellos. Tengo que decir, que no todo lo valoro de manera positiva ya que la gran mayoría de los mayores con los que trabajo tienen un importante defecto y es el de la “resignación”, se han acostumbrado a ella, han vivido con ella, se la han enseñado.

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La importancia de abrazarnos y la ABRAZOTERAPIA

por José Ramón Díaz Martínez

Define la real academia el abrazo: como acción y efecto de abrazarse, ceñir o estrechar entre los brazos.” Desde que somos pequeños, utilizamos el lenguaje no verbal, y una parte de ello es el contacto físico.

La comunicación del tacto es una parte muy importante para nuestro crecimiento emocional y sin embargo es una de las que menos se utiliza. Tocar y ser tocado es una necesidad.

Las manos trasmiten, son unos de los comunicadores por excelencia, así que debemos utilizarlos, acariciar, dar la mano, un abrazo, trasmite muchas veces esas necesidades que tenemos. Y por vergüenza no lo solicitamos. Que la gente se toque no esta bien visto por la sociedad, solamente esta permitido en momentos determinados, (pareja, masajista, medico, peluquería…), nos movemos con vergüenza, y necesitamos tanto que nos toquen, tenemos tanta necesidad de afecto, de solidaridad, de cercanía, y tocándonos, es la única manera de trasmitirlo.

Los abrazos, además de hacernos sentir bien, se emplean para Seguir leyendo… »



Autoconcepto y autoestima

por Marta Turroja Serra

Después de la introducción a la autoestima, realizada en un artículo publicado el mes pasado, sería importante conocer las diferencias que presenta con el autoconcepto. En muchas ocasiones, observaremos que ambos términos aparecen entrelazados y llegan a utilizarse indistintamente; pero a pesar de ello, tienen matices singulares que los distinguen y caracterizan.

El autoconcepto

El autoconcepto se puede definir como la percepción mental que tiene el individuo de sí mismo. Estaría constituido por el conjunto de elementos que utiliza el sujeto para describirse; sería la suma de creencias sobre el propio sujeto.

Epstein (1981), tras realizar una profunda revisión de los autores que a lo largo de los años han trabajado sobre el  autoconcepto, concluye que los rasgos más significativos son los siguientes:

  • Se construye mediante las relaciones que se establecen en el entorno social, especialmente con las personas significativas.
  • Es un atributo dinámico, se va modificando con la experiencia.
  • Resulta imprescindible para comprender al individuo; sus pensamientos, sentimientos y conductas.
  • Es una realidad compleja, integrada por distintos autoconceptos más concretos (social, familiar, corporal, intelectual, psíquico y comportamental). En consecuencia, cada individuo puede tener diferentes autoconceptos dependiendo de la esfera que esté analizando.

 

Veamos un ejemplo: Seguir leyendo… »