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Emociones de peso

por Luis Salar Vidal

Nuestra sociedad está viviendo una gran paradoja. Por una parte están aumentando los problemas de obesidad y sobrepeso y por otra los casos de anorexia y bulimia. También cada día hay más personas que pesan más persiguiendo cuerpos cada vez más delgados, esbeltos y tersos. Este fenómeno social que sitúa a los cánones de belleza, sobre todo el femenino, por debajo del peso normativo alimenta una auténtica obsesión por el cuerpo y de paso todo un negocio: gimnasios, dietas, cosméticos,… Si entre tus propósitos de año nuevo está perder peso, quizás deberías plantearte antes algunas cuestiones.

¿Qué es la obesidad?
Aunque se ha definido la obesidad como un exceso del peso corporal, quizá sea más apropiado entenderla como un exceso de tejido adiposo. A partir de lo que señala la báscula, existen unas tablas estandarizadas que clasifican a la persona según su sexo, edad y constitución física dentro de unos parámetros. De esta manera, un deportista quizá tenga exceso de peso pero no podemos decir que esté obeso. Actualmente la obesidad está considerada un grave problema para los sistemas sanitarios y ya representa un 7% de su gasto. Sólo en España el 63% de la población adulta tiene exceso de peso y el 20% de los niños entre 6 y 9 años padece obesidad.

¿Por qué hemos engordado?
Principalmente porque comemos más de lo que necesitamos y comemos peor de lo que deberíamos. Ligado al trabajo industrializado, el crecimiento de las ciudades, los incompatibles horarios laborales; cada vez llevamos estilos de vida más sedentarios: nuestros trabajos

comportan muy poca actividad física, cubrimos distancias con medios de transporte, dedicamos nuestro ocio a ver la televisión, navegar por Internet, videojuegos,… En paralelo los hábitos alimentarios también han cambiado: hemos sustituido la dieta mediterránea por los alimentos precocinados, la comida de casa por la comida rápida, los fogones por las máquinas expendedoras, comer con los nuestros a comer con desconocidos o solos… Por supuesto, también influyen la genética, trastornos metabólicos y bloqueos emocionales.

Acabemos con el mito del “gordito feliz”
Desgraciadamente, la sociedad en general rechaza al obeso y le culpa de su tara. Especialmente si es una mujer. Numerosos estudios explican que la obesidad se encuentra estigmatizada y que alrededor del obeso existen todo tipo de perjuicios: indisciplinado, falto de voluntad, infeliz, poco amigable, torpe, carente de atractivo,… El mayor riesgo es que la persona con obesidad interiorice estos calificativos, como consecuencia rechace su cuerpo e inicie conductas encaminadas a controlarse como pesarse constantemente, ayunar, hacer ejercicio físico extenuante, aislarse,… Estos comportamientos son propios de un trastorno alimentario. El mito nos describe a los “gorditos” como felices y risueños pero lo cierto es que detrás de un obeso suele encontrarse una persona con dificultades para relacionarse, inestabilidad emocional, escaso control de los impulsos y malestar afectivo.

¿Puedo tener el cuerpo que quiero?
Otra idea preconcebida ligada con la anterior es que con la cantidad de recursos a nuestro alcance (dietas, gimnasios, cremas reductoras, operaciones de estética, alimentos light,…) y con empeño uno puede tener el cuerpo que desee. Esta creencia errónea lleva a mucha gente a proponerse objetivos poco realistas sobre cuánto peso quiere perder. No conseguirlo provoca sentimientos de frustración y baja autoestima que pueden llevar a la ingesta compulsiva. El pensamiento que hay detrás sería “si no lo he conseguido es por mi falta de voluntad” y eso le empujaría a tomar medidas más drásticas: ayunos prolongados, ejercicio físico extremo, consumo de purgantes,… Cuando en realidad son las metas las que están equivocadas y la persona no está teniendo en cuenta que su cuerpo tiene unos límites y hay que conocerlos y respetarlos.

Para reflexionar
Como hemos visto la obesidad es un problema complejo que tiene varias causas: biológicas, psicológicas, culturales,… A pesar de la publicidad y de las creencias populares, ni la delgadez da la felicidad ni podemos tener el cuerpo que nos quieren imponer… a menos que estemos dispuestos a hacernos daño. Más importante que tener un peso determinado es tener un cuerpo sano. Aprender a respetarlo, dándole lo que necesita, lo que le hace bien. Cada uno tenemos el cuerpo que nos ha tocado, es lo que nos sitúa en el mundo y nos va a acompañar durante mucho tiempo. Nos irá mejor si aprendemos a respetarlo y cuidarlo.



Conferencia Anual Internacional de Psicología Cognitiva y Conductual

Los días 13 y 14 de febrero se celebra la Annual International Conference on Cognitive and Behavioral Psychology organizado por Global Science y Technology Forum.

El CBP, 2012 tiene lugar en el Hotel Fort Canning de Singapore.

Visita la página web del congreso

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El poder del perdón

por Azucena Arévalo Navas

¿Os habéis planteado alguna vez lo poderoso y beneficioso que puede ser perdonar? A través de un caso histórico os queremos desvelar esta duda. El 8 de junio de 1972, un avión de Vietnam del Sur bombardeó con un combustible la aldea de nuestra protagonista: Kim Phuc. Tan sólo tenía 9 años y se echó a correr por la carretera con la ropa ardiendo gritando de miedo y dolor. En ese momento, el fotógrafo Nic Ut registró la famosa imagen. Más tarde la llevó al hospital y le salvó la vida.

El horror de la guerra quedó captado en esta fotografía que fue la imagen de la guerra de Vietnam y su difusión cambió la forma en la que el mundo contempló el conflicto.

Se puede decir que Kim Phuc no sólo recorrió agonizando aquella carretera el fatídico 8 de junio sino también un camino: aquel que, lleno de obstáculos, años más tarde la llevaría hasta el perdón y la reconciliación con sus agresores. Fue un trayecto largo y difícil, que no todo el mundo consigue recorrer…pero vale la pena. Se sufre mucho, se “conocen” las emociones menos agradables como la rabia u odio y se trabajan. Las heridas (físicas y/o psicológicas) son compañeras de viaje pero gracias también a ellas será posible conseguir llegar a la paz interior. ¿Te apetecería alcanzarla? Como afirma la protagonista: “el perdón es más poderoso que cualquier arma del mundo”. Por ello, ¿no vale la pena entonces perdonar?

El perdón es un ejercicio terapéutico que la persona hace consigo misma: saca el rencor y la rabia de dentro que tiene consecuencias negativas en la persona, un cambio interior. La reconciliación, en cambio, es el camino hacia el ofensor. Puede concederse el perdón y no obligatoriamente la reconciliación, pero ésta nunca puede ocurrir si antes no se ha ofrecido el perdón. Por ello, el perdón es condición indispensable para la reconciliación y es la puerta a la misma. Este es el paso que dio Kim Phuc después de un largo recorrido: regalar a sus ofensores su perdón para así darse la reconciliación.

Cuando la víctima regala el perdón a su ofensor, ella también lo recibe. Y ¿porqué? Pues porque el perdón nos libera de ataduras que nos amargan, deja de lado los pensamientos negativos que causaron dolor o enfado. La falta de perdón ata a las víctimas desde el resentimiento y las tiene encadenadas. Para el psicólogo norteamericano Robert Enright, “el perdón es la respuesta moral de una persona a la injusticia que otra ha cometido contra ella”.

Nuestra heroína nunca hizo uso de la venganza ni lo pretendió, sólo se cuestionó porque le sucedió a ella. Afirmó que si un día se encontrase cara a cara con el piloto que lanzó la bomba le diría: “Ya que no se puede cambiar la historia, tratemos de hacer cuanto podamos por promover la paz”. ¡Y sucedió! Llegó ese día en el cual tuvo la ocasión de reencontrarse con el autor de los bombardeos, John Plummer. De manera simbólica y sincera a ese perdón y reconciliación fue el abrazo que le dio. Una imagen vale más que mil palabras y ese abrazo, efectivamente, vale mucho más que esas mil. Fue un abrazo sincero, símbolo del perdón y de la reconciliación de ambas partes. Si el piloto no estuviera arrepentido, no hubiera reconocido el mal que se hizo a Kim Phuc y no fuera consciente del sufrimiento físico y psicológico que ha tenido que soportar, no se hubiera producido.

La reconciliación debe darse fundamentalmente entre el agresor y la víctima e implica que las mismas se respetan mutuamente, se reúnan de nuevo, como lo hizo Kim Phuc y John Plummer. Tuvieron que pasar muchos años, pero se reencontraron. En este caso el perdón fue la respuesta moral de Kim Phuc a la agresión injusta que los pilotos cometieron contra ella. De esta manera, John Plummer consiguió liberarse de su carga por parte de Kim y a la vez ella, por fin pudo llegar a un estado de calma, alivio y paz, que le costó años de sufrimiento y trabajo emocional. Él afirmó: “Es como un mundo entero que es quitado de mis hombros”.

Dentro de cada uno de nosotros está la oportunidad de optar y sembrar el perdón y la reconciliación. ¡Aprovechemos esta oportunidad! Perdonar es un proceso complicado y que depende de nosotros mismos si somos las víctimas. Las personas que han sido heridas y no perdonan a menudo continúan sufriendo estrés y heridas emocionales ya que se aferran al pasado y a la angustia. Para Kim fue así: se dio cuenta que no podía seguir sufriendo toda la vida y que era necesario para su bienestar. Es cuestión de ir elaborando y trabajando esas emociones. ¡Por supuesto que es difícil y hace falta mucho tiempo para recorrer todo este camino! Pero no es imposible y además es reconfortante. Como muy sabiamente afirmó Henri Lacordaire: “¿Quieres ser feliz un instante? Véngate. ¿Quieres ser feliz toda la vida? Perdona”.

Nos gustaría compartir una sabia afirmación que hizo nuestra heroína: “Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz”. Por esto y mucho más, os animamos a que hagáis uso del perdón.

Más información sobre Kim Phuc en www.kimfoundation.com



Libro on-line para padres de un niño con autismo

El libro que os adjuntamos a continuación, editado por la Universidad de Salamanca en colaboración con el Ministerio de Trabajo y Estudios Sociales, trata de dar respuesta a las inquietudes de los padres de los niños diagnosticados de Trastornos del Espectro Autista. Es una guía práctica y fácil de leer, que se organiza entorno a preguntas frecuentes de los padres que se encuentran en esta situación.
Además de información sobre el trastorno en si, el libro nos da consejos sobre qué explicar a sus hermanos, los sentimientos de los padres, o el manejo de situaciones problemáticas.
Muy recomendable.
Libro un niño con autismo en la familia
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Una patología invisible. Analizando los síntomas de la fibromialgia

por Marta Turroja Serra

Lucía tiene 61 años, no recuerda cuándo empezó todo, hace ya mucho tiempo… Los días transcurren acompañados de sufrimiento y dolor de todo tipo. A veces los dolores físicos son llevaderos, en otros momentos más intensos e invalidantes, impidiéndole desarrollar sus actividades habituales.

Al abrir los ojos por la mañana, Lucía necesita mucha más energía que cualquiera de nosotros para despertar y levantarse de la cama. La fatiga que no se despega de ella, convierten cada actividad, por pequeña que pueda parecernos, en un ejercicio que va a exigir un gran esfuerzo. A pesar de ello, decide enfrentarse al día. El paso de las horas junto a la ayuda de la medicación, hacen que se encuentre un poco mejor. En consecuencia, Lucía aprovecha para hacer todas sus tareas, pero cuando llega el mediodía, después de comer, se siente exhausta. El cuerpo dolorido y el cansancio no desaparecen; a lo que hay que sumar la apatía y la anhedonia que a menudo la acompañan. Las tardes transcurren con lentitud, habitualmente con poca actividad, sin que su patología le de tregua. Llegada la noche, el agotamiento se apodera de ella con rapidez, mientras que la dosis de ansiolítico necesaria le permite conciliar el sueño.

Aparentemente, nada indica que Lucía esté enferma, hace buena cara y cuando está rodeada de otras personas se muestra alegre y sociable. De carácter fuerte y luchadora, pocas veces la escucharéis quejarse. Sin embargo, unos pocos saben que Lucía no goza de buena salud. La fibromilagia irrumpió en su vida, sumándose al trastorno depresivo que acarreaba con anterioridad.

Realizar un diagnóstico de fibromialgia (FM) resulta más complicado de lo que pueda parecer. A menudo, sus síntomas se consideran individualmente; por lo que en muchas ocasiones se aplica un tratamiento independiente de cada uno de ellos, sin considerar que forman un cuadro clínico propio que debe ser abordado con un análisis global y mediante una visión de conjunto.

Además, la controversia existente entorno a la FM, y la falta de una prueba específica y única sobre la que realizar el diagnóstico, genera largos recorridos de los pacientes hasta ser tratados por un profesional que detecte adecuadamente la patología.
Veamos a continuación los síntomas principales de la FM:

  1. Dolor: es el síntoma central de la FM. Este dolor puede ser leve o intenso y localizarse en una zona o en varias, siendo las más habituales las lumbares, cervicales, hombros, caderas, rodillas y codos. Es frecuente que las características del dolor se vayan modificando y que empeoren ante situaciones de estrés o ansiedad, con el clima húmedo y frío, o bien tras un exceso de actividad. Los sujetos que padecen FM tienden a despertarse acompañados de anquilosamiento (rigidez) en el cuerpo; del mismo modo que les ocurre tras largos periodos de tiempo sentados.
  2. Fatiga: la fatigabilidad de los pacientes oscila durante el día con episodios de agudización (crisis de agotamiento) que suelen mejorar con el reposo. La fatiga puede limitar en las actividades del sujeto y interferir en su vida diaria cuando es de carácter moderado o severo.
  3. Depresión y ansiedad: ambos aspectos son muy presentes en sujetos con FM, por lo que a menudo los pacientes son diagnosticados equivocadamente con un trastorno depresivo o ansioso. Sin embargo, cuando se detectan estos síntomas es muy importante su tratamiento, ya que pueden agravar la FM e interferir en su manejo.
  4. Insomnio: es otro de los síntomas más extendidos. A pesar de dormir las horas suficientes, en muchos casos manifiestan un sueño no reparador; se despiertan cansados como si apenas hubieran dormido. Por otra parte, pueden experimentar dificultades para conciliar el sueño y/o para mantenerse dormidos.
  5. Trastornos cognoscitivos: las personas con FM padecen de alteraciones cognitivas caracterizadas por síntomas diversos como las dificultades para mantener la atención y la concentración, lentitud en el procesamiento mental, pérdida de memoria y olvidos.

También existen otros síntomas menos frecuentes pero que acompañan a muchos de los pacientes con FM:

  • Parestesia: entumecimiento y hormigueo de las extremidades, principalmente manos y pies.
  • Síndrome de las piernas inquietas: es un trastorno neurológico caracterizado por el impulso incontrolable de mover las piernas en situaciones de descanso o reposo.
  • Síndrome del intestino irritable (SII): en ocasiones la FM se acompaña del SII, también llamado síndrome del colon irritable, en el que se observan trastornos digestivos, cólicos, dolores abdominales, meteorismo, estreñimiento y/o diarrea.
  • Dolor de cabeza: son habituales las jaquecas, tensión y dolores de cabeza de tipo vascular. También pueden coexistir con molestia en las sienes o detrás de los ojos. Además, se ha observado en varios casos disfunción de la articulación temporomandibular que produce dolores de cabeza acompañados de molestias en la cara y las mandíbulas.
  • Hipersensibilidad sensorial, síntomas alérgicos y problemas de la piel: prurito, manchas, reacciones alérgicas, hinchazón, hipersensibilidad a la luz, los sonidos y los olores.

Entre los sujetos con FM existe gran variabilidad en la manifestación de los síntomas, tanto en su presencia o ausencia, como en la intensidad y gravedad de los mismos. Así bien, para un diagnóstico correcto es imprescindible una visión generalizada que considere esta diversidad y que abarque todos los síntomas del paciente asociados con la patología.



¿Qué es el ciberbullying?

por Encarna Cerezo Martin

A muchos le es ya familiar el término bullying o acoso escolar pero, ¿y ciberbullying?, ¿qué es?, ¿qué características tiene?; ¿existen diferencias entre cyberbullying y bullying?.

Ciberbullying, ciberacoso o acoso cibernético es aquel hostigamiento y acoso ejercido, principalmente entre menores y compañeros de aula, a través de Internet y/o teléfono móvil.
Muchos avances han habido desde que en 1970 Olweus comenzara a estudiar el maltrato entre iguales en el ámbito escolar. Se ha ampliado el conocimiento sobre el bullying a la vez que Internet, móviles, chats, mensajería instantánea y redes sociales iban siendo cada vez más parte de nuestras vidas, dando forma a una nueva modalidad de acoso.

Algunos autores consideran el cyberbullying como la continuación del bullying en la era de las nuevas tecnologías de la información. En cambio, hay otros muchos que hacen hincapié en que cada vez en más casos, el acoso cibernético es el que precede al acoso “cara a cara”, mientras que en una minoría, el acoso nunca traspasa la Red. En lo que sí coinciden todos los autores es en que acosadores y acosados suelen conocerse, normalmente por ser compañeros en el mismo centro educativo o por amigos comunes.

Las formas que el ciberacoso adopta son muy variadas, limitada solamente por la pericia informática y “originalidad” del acosador/a o acosadores. Algunos ejemplos son:

  • Colgar en una red social, una imagen comprometida de la víctima (sea esta real o fotomontaje). Por ejemplo, una foto de la víctima en actitud sexy, con barriga de embarazo, con disfraz de payaso o en ropa interior.
  • Usurpar la clave del correo electrónico para cambiarla y que la víctima no pueda usar su correo o incluso envío de mails ofensivos a sus contactos haciéndose pasar por la víctima.
  • Llamadas ocultas y/o mensajes ofensivos o amenazantes a todas horas del día o de la noche, perseguir o acechar a la víctima en los lugares de Internet que habitualmente visita provocándole una sensación de agobio.
  • Dar de alta con foto incluida, a la víctima en una web donde se trata de votar a la persona “más fea”, “más tonta”, “más promiscua”…y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los primeros puestos.

¿En qué se diferencian bullying y cyberbullying?.

A pesar de qué ambos fenómenos tienen algunas semejanzas, son las características derivadas de la principal diferencia (acoso “cara a cara” o “virtual”) las que mejor exponen la diferenciación entre ambos acosos y también en la magnitud de las consecuencias psicológicas para las víctimas.

Ciberacoso y acoso escolar se asemejan en la premeditación e intencionalidad de los acosadores, en el carácter repetitivo del acoso sobre la víctima y sobre todo, en la relación asimétrica de control y poder-sumisión entre acosadores y acosados, que es la base fundamental del acoso.

Sin embargo, hay 5 particularidades del cyberbullying que lo diferencia del acoso presencial. A diferencia del bullying para la víctima de ciberacoso el fin de las clases no es el fin de su acoso, ya que continuamente recibe SMS, llamadas telefónicas, correos, mensajes privados o comentarios a través de las redes sociales que hacen que ni la calle ni su hogar sean lugares libres de acoso. Es lo que algunos autores denominan (1) “violencia invasiva” y sin duda lo que más presión psicológica ejerce sobre el acosado/a. Además, el ciberacoso puede alcanzar una (2) gran audiencia, por ejemplo en las redes sociales, mientras el acoso escolar llega a grupos más reducidos. Esta amplitud de la audiencia se debe a la (3) rapidez y comodidad con la que cualquier persona, a cualquier hora y lugar (4) (amplitud física) puede con un simple gesto acosar al otro, haciendo que al no ser un enfrentamiento “cara a cara” el acosador pueda (5) sentirse menos culpable o incluso no ser del todo consciente de las consecuencias.



Juegaterapia. Consolas para llevar mejor la quimioterapia infantil

La quimio jugando se pasa volando” es el lema de la fundación “Juegaterapia.org”, la cual se dedica a recoger consolas usadas, mandos y juegos para niños enfermos de cáncer y distribuirlas en hospitales con zona de oncología infantil. Su objetivo es ayudarles a pasar este desagradable rato de la mejor manera posible y paliar la percepción del dolor mediante la distracción. Desde Actualpsico aplaudimos esta iniciativa.

Podéis seguirles en facebook ( http://es-es.facebook.com/juegaterapia ) o en su web: www.juegaterapia.org