Cuando conseguimos un premio o un triunfo deportivo, solemos dedicárselo a quienes nos han ayudado. Hacer lo mismo con los fracasos podría ser un buen ejercicio para quitarnos presión. Mirad lo que escribió un atleta tras decidir abandonar la competición:
Quiero dedicar esta derrota a todos aquellos que me han ayudado a conseguirla:
A mi entrenador, por no entender que los viernes prefería salir de fiesta, a mi equipo, que siempre se apropió de mis éxitos y me señaló por mis fracasos, también a mis padres, que simplemente esperaron lo mejor de mí, a mis compañeros, que supieron felicitarme cuando gané pero no supieron qué decirme cuando no lo hice, y a mis amigos, que nunca entendieron a qué me dedicaba ni se molestaron en hacerlo. A todos ellos, les dedico esta derrota ¡¡porque también es suya!!
¿Y tú? ¿A quién dedicas tus derrotas?

Últimos comentarios