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¿Exite la adicción a Internet?

por Jose Antonio Molina del Peral

La primera cuestión a plantearnos es si existe la adicción a Internet y la respuesta es que técnicamente no, al no estar incluido en los manuales de diagnóstico que utilizamos los profesionales de la salud mental.

Pero dicha disquisición técnica no quita para que podemos hablar de gente con problemas en el uso de Internet, o al menos eso es lo que nos vamos encontrando en nuestras consultas psicológicas.

Otra cuestión importante es diferenciar al que tiene problemas con el uso de la red del que utiliza Internet como un vehículo para llevar a cabo otra conducta de la que realmente es adicto, p.e un ludópata que pasa muchas horas conectado a casinos virtuales. De forma suscinta, podemos afirmar que las señales de alerta son: la comprobación reiterada del correo electrónico, el tiempo invertido en navegar por la red, el dinero gastado en servicios on line, descuido de otras actividades que resultaron gratificantes, disminución de horas de sueño, etc. Un dato a tener en cuenta es que somos más susceptibles de “engancharnos” a todo lo que implique relaciones interpersonales (correo, chats, juegos on line…).

Se ha observado que existen ciertos patrones personales que presentan una mayor vulnerabilidad a “engancharse a la red”, como son: los que carecen de un buen repertorio de habilidades sociales, muestran una extrema timidez, tienen episodios depresivos, o los que manifiestan una necesidad de notoriedad y para ello se adjudican otra identidad.

Dado que dicha posible adicción resulta más compleja de percibir que otras daremos algunas recomendaciones para que los padres puedan estar vigilantes por si aprecian algunos de los siguientes síntomas: desatención de tareas académicas y fracaso escolar; irritabilidad especialmente respecto a límites en el uso de la red; abandono de hobbies y aficiones; pérdida de amigos reales y nuevos amigos de red; disminución horas de sueño, etc. Aunque como es obvio, algunos de estos síntomas no son determinantes e incluso pueden pertenecer a otro posible cuadro patológico

Cómo afrontar este problema, recurriendo a una psicoterapia centrada en la aceptación del problema, identificación de consecuencias, reforzar actividades alternativas no ligadas a internet, control del tiempo invertido, abordaje de otras debilidades, etc. y de esta forma podremos salir airosos de este peligroso laberinto.

Después de todo lo afirmado, no se pretende demonizar la utilización de Internet, más bien al contrario, ya que se trata de una herramienta útil que nos sirve para comunicarnos, hacer compras, encontrar información…, pero su mal uso es el nos trae complicaciones, al igual que nuestro coche nos facilita la vida, pero un uso inadecuado es el que nos puede traer consecuencias funestas.


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